Entende que reír es revolucionario_ENTREVISTA A JOAN FONTCUBERTA

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-Eres un artista polifacético: fotógrafo, docente, curador,escritor y ensayista…¿Qué es lo que más te motiva en tu trabajo?¿Qué es lo que nunca apaga tu curiosidad y cuales son los detalles que más llaman tu atención?
La vida es una aventura apasionante y me gustaría tener la oportunidad de experimentarla con toda la riqueza posible y desde el máximo de perspectivas. El días se me hace corto pero no me considero hiperactivo, simplemente me gustaría ser más sabio sin perder la humildad y vivir más intensamente.Yo procedo del mundo de la comunicación, trabajé en el periodismo y en la publicidad, y entiendo el lenguaje como aquello que nos hace humanos, con sus méritos y sus defectos. Me he ido especializando en el lenguaje visual y en la fotografía en particular, que encarna una determinada sensibilidad contemporánea, un estar en el mundo. Poder dedicarse profesionalmente a estas cuestiones es un privilegio. Si me preguntan cuándo trabajo, respondo que siempre estoy trabajando. Y si me preguntan cuándo hago vacaciones, respondo que siempre estoy de vacaciones. No hay diferencia. Y ser tan afortunado me habilita tener las antenas bien orientadas

.-En estas semanas, con tu proyecto de arte público “Curiosa Meravigliosa”por el Palazzo dei Musei Civici, las ciudadanas y los ciudadanos deReggio Emilia están siguiendo tu invitación a maravillarse y sacarse fotos a la espera de tu obra final que va a ser desvelada dentro de unos meses. ¿De dónde viene el título?
El título procede de los antiguos Wunderkammer, esas colecciones de excentricidades que siglos atrás despertaban la atención de la gente cultivada. Los Wunderkammer representan la fase previa de los museos modernos. En el Wunderkammer prevalecía la singularidad, en cambio en las colecciones modernas se privilegiaba la categoría y el orden. Pero elmotor ha sido siempre la fuerza imparable de la curiosidad así como nuestra capacidad para maravillarnos ante las sorpresas que nos ofrece el mundo. La curiosidad es lo que permitió sortear los peligros del Mar Océano y llegar a América, y la curiosidad es lo que nos lleva ahora a enviar sondas exploratorias a Marte.

-Este trabajo será una obra de arte colectiva: ¿por qué?
Hay un exceso de megalomanía en el arte, que es un valor seguramente favorecido por el mercado y las industrias culturales. Los medios de comunicación solo hacen noticia del arte cuando una obra resulta sorprendentemente extravagante o cuando alcanza cotizaciones astronómicas en las subastas. Para mí en cambio la creación artística tiene que recuperar su dimensión social, su capacidad de resiliencia comunitaria, su potencial para agitar conciencias, su voluntad de integración de una inteligencia colectiva… En el siglo XXI deberíamos ser capaces de trascender la idea del artista individual que se toma por un genio. Mi papel aquí se limita a proponer una acción y catalizar las energías de la gente. Quienes participen enviando sus fotos pueden
considerarse co-autores de la sinfonía visual que realizaremos juntos, de la misma forma que los músicos de una orquesta son co-intérpretes de la pieza que ejecutan. El artista de la vieja escuela se considera el propietario de su obra; yo, en cambio, privilegio la idea decompartir a la idea de ser propietario.

-¿Cómo vas a realizar la obra? De qué forma piensas juntar miles de fotos?Dinos algo sobre el software que vas a utilizar…
Hemos hecho una llamada a la participación ciudadana para que, quienes lo deseen, contribuyan con fotografías propias sobre aquello que atrae su curiosidad y les asombra. Estas imágenes constituirán la materia prima de un gran mosaico mural, realizado con la técnica de la fotocerámica, que es un antiguo procedimiento muy resistente utilizado para fotografías que debían colocarse al aire libre, por ejemplo los retratos de los difuntos en los cementerios. Para confeccionar el mosaico, me serviré de un freewarede fotomosaico. Estos programas permiten fraccionar una imagen-fuente en un número determinado de celdillas, que son remplazadas seguidamente por otras fotografías cuyo tamaño se ha reducido al de las celdillas de la imagen inicial. El resultado es que la imágen-fuente se recompone con una textura de teselas que corresponden a las fotos enviadas por los participantes.

-Tu relación con nuestra ciudad es de larga data y muy cariñosa, especialmente con nuestro museo. Cuéntanos algo sobre esta conexión…
En 1980 Nino Migliore me invitó a realizar un proyecto fotográfico en Bologna y la zona circundante de la Emilia Romagna. Me fascinaban los museos que conservaban algo de su atmósfera fundacional y al visitar los Musei Civici quedó muy impresionado. Realicé entonces algunas fotografías que todavía hoy me siguen pareciendo iválidas. Luego he asistido a diferentes ediciones del festival Fotografia Europea, y esta perseverancia, además de la colaboración profesional, ha hecho nacer relaciones afectivas y de amistad. Reggio Emilia tiene para mí una escala humana que muy acogedora y que te hace sentir cómodo

-Una pregunta final sobre el momento tan difícil en el que estamos. Existe el peligro que la curiosidad se apague, sobre todo en los jóvenes: hay algún consejo que puedes darles sobre cómo seguir teniendo una mente curiosa, que sea capaz de explorar y que sepa imaginar incluso lo imaginable?
No creo que la curiosidad se apague, el problema puede estar más bien en que las crisis (sanitaria pero también política, económica y de valores) reconduzcan la curiosidad hacia zonas de sumisión y no de emancipación. Por ejemplo, la industria del entretenimiento y está desplazando el placer de la lectura. La medicina para mí es inyectar pedagogía crítica, cultura y creatividad. Hay que enseñar que ser creativo es lo más divertido que existe y lo que más felicidad procura. Y hay también que recuperar sentimiento de solidaridad y de compromiso político. Entender que reír es revolucionario.

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